Leandro Paredes y el Maracaná: una historia de amor que ya tiene cuatro capítulos y final de Copa Sudamericana
Hay estadios que intimidan y hay futbolistas que se crecen ante la grandeza. Leandro Paredes pertenece sin dudas a la segunda categoría, y el Maracaná es su prueba más contundente. El volante de Boca Juniors volvió a brillar en el escenario más imponente de Brasil y, con un cañonazo desde afuera del área que no le dio chances al arquero Léo Jardim, le dio el 3-1 definitivo al Xeneize ante Vasco da Gama para sellar la clasificación a la final de la Copa Sudamericana.
No era un momento cualquiera. El partido se encaminaba a la definición por penales cuando Paredes, que había ingresado en el complemento sin estar al cien por ciento físicamente, tomó la pelota, miró el arco y ejecutó con una precisión devastadora. El estadio enmudecció, los cuatro mil hinchas bosteros que viajaron desde Argentina hasta Río de Janeiro explotaron de euforia y el equipo se lanzó en masa a abrazar a su figura.
Una racha que ya es historia
Lo llamativo no es solo el gol, sino lo que representó dentro de una estadística que ya roza lo mítico. Con esta actuación, Paredes acumula cuatro presentaciones en el Maracaná y cuatro victorias. Un registro perfecto que comenzó en 2019 y que sigue creciendo.
El primer capítulo se escribió en la Copa América 2019, cuando la Selección Argentina goleó 2-0 a Venezuela en los cuartos de final. Paredes fue titular y jugó los 90 minutos. El segundo, el más recordado por todos los argentinos, llegó en la final de la Copa América 2021: con un gol de taco de Angel Di María, el equipo de Lionel Scaloni venció a Brasil en su propio templo y levantó la copa que tantos años había esperado. Aquella noche, Paredes fue uno de los protagonistas dentro y fuera del campo, marcando su presencia física y futbolística ante nada menos que Neymar.
El tercer antecedente positivo llegó en noviembre de 2023, durante las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial. Ingresó desde el banco para reemplazar a Enzo Fernández, ayudó a sostener la ventaja y terminó festejando junto a sus compañeros con una celebración que quedó grabada en la memoria colectiva del fútbol argentino.
Y ahora, el cuarto. El más importante para él a nivel clubes, porque con Boca Juniors va en busca de su primer título internacional. La final de la Copa Sudamericana lo espera en Barranquilla, Colombia, y Paredes tiene el hambre de alguien que sabe que puede ser determinante.
“Me siento como en casa”, confesó el mediocampista tras el pitazo final en declaraciones a DSports. Y aunque después se corrigió al recordar que había venido “solo dos veces” cuando en realidad fueron tres, el mensaje quedó claro: el Maracaná no lo asusta, lo potencia.
Para Boca, esta clasificación es mucho más que un resultado. Es la confirmación de que el equipo puede competir al máximo nivel continental, y que cuando Paredes está en cancha, la historia puede cambiar en cualquier momento. El volante nacido en Roma pero criado futbolísticamente en Argentina no solo marca goles importantes, sino que eleva el nivel de todos los que lo rodean.
Ahora la mira está puesta en Barranquilla. La final de la Copa Sudamericana es la próxima parada, y si la historia reciente sirve de guía, nadie debería apostar contra Leandro Paredes cuando las papas queman.









