Inicio / Nacionales / Lucas Aveldaño vende sus camisetas y dice adiós al fútbol

Lucas Aveldaño vende sus camisetas y dice adiós al fútbol

Titular: Del verde de Racing a las pesas en Mallorca: Lucas Aveldaño vende sus camisetas y dice adiós al fútbol con “desapego”

Lucas Aveldaño vivió el fútbol argentino con intensidad. Más de cien partidos en Racing y Belgrano, pasos fugaces por Nueva Chicago y Atlético de Rafaela, y una carrera que lo llevó hasta las categorías más modestas del fútbol español. Sin embargo, desde que colgó los botines en 2023, el rafaelino encontró un camino completamente distinto al que lo vio crecer: el Hyrox, una exigente disciplina que mezcla fuerza y resistencia, y una nueva vida como empresario gastronómico en la isla de Mallorca.

Pero hay un capítulo más de esta historia que sorprendió a sus seguidores en las últimas horas. El Pela, como lo conocen en el ambiente, decidió desprenderse de la colección de camisetas que fue acumulando a lo largo de su trayectoria. A través de una historia en su cuenta de Instagram, compartió un enlace a un sitio web donde puso a la venta decenas de prendas intercambiadas durante su carrera. El mensaje que eligió para acompañar la publicación lo dice todo: “des-Apego”.

Entre las camisetas disponibles aparecen casacas de Racing, Independiente, Newell’s, Quilmes, Banfield y Lanús, entre muchos otros clubes. Aveldaño describió cada pieza en estado “muy bueno” o “bueno”, con tallas detalladas y precios que van desde los 60 hasta los 115 euros. La prenda más cara de la colección es una camiseta manga larga de Independiente que, con gastos de envío incluidos, trepa hasta los 121,45 euros, equivalente a unos 136 dólares.

Surgido de las inferiores de Sportivo Ben Hur en Rafaela, Aveldaño comenzó su carrera profesional en Atlético de Rafaela antes de dar el salto a Racing, donde se convirtió en una pieza importante durante varios años. También tuvo dos ciclos en Belgrano de Córdoba y un breve paso por Nueva Chicago. En 2016 cruzó el Atlántico para probar suerte en Mallorca, y desde ese momento su vida giró en torno a España. Tenerife, Universidad de Chile, Deportes Iquique, Tudelano y, finalmente, el Andratx de la Tercera División española fueron sus últimas paradas antes del retiro definitivo.

Lejos de extrañar los terrenos de juego, el exdefensor encontró en el Hyrox una nueva forma de competir y mantenerse en forma. En 2024 se viralizaron imágenes suyas participando en un torneo de esta disciplina en Gdansk, Polonia, donde lució un físico que dejó a más de uno con la boca abierta. “Son cosas que me quedaron del profesionalismo: el cuidado personal, la alimentación, el descanso. Hasta el día de hoy tengo un físico que está a la par de los futbolistas”, confesó en una entrevista.

Hoy, Aveldaño divide su tiempo entre sus tres restaurantes en Mallorca, su entrenamiento en Hyrox y ahora esta particular venta de recuerdos deportivos. Una historia de reinvención que demuestra que el deporte va mucho más allá de la cancha, y que hay vida —y mucha— después del fútbol profesional.