Titular: Marcone explotó contra su propio compañero tras el polémico final de Independiente vs. Boca: “No van a cobrar nada”
El clásico de Avellaneda dejó mucho más que tres puntos. El triunfo agónico de Boca Juniors ante Independiente, sellado con un cabezazo de Facundo Herrera sobre el final del partido, derivó en una escena que pocas veces se ve en una cancha de fútbol: Iván Marcone, capitán del Rojo, enfrentándose a gritos con su propio compañero, Nahuel Banegas, en plena protesta ante el árbitro Nazareno Arasa.
Todo comenzó en los últimos instantes del encuentro disputado en el estadio Libertadores de América. Luego del gol de Herrera que le dio el triunfo al Xeneize, los jugadores de Independiente reclamaron airadamente al juez una presunta mano del juvenil dentro del área, en una jugada que la visita consideró determinante. Sin embargo, las imágenes mostraron que el balón impactó en el cuerpo del delantero y no en su brazo, por lo que Arasa no sancionó el penal.
En la misma acción, Tomás Pardo remató dentro del área rival y la pelota le quedó a Iván Morales, quien sacó un zurdazo de media vuelta en el área chica. Álvaro Montero, arquero de Boca, respondió con una atajada brillante que sepultó las esperanzas del local de arrancar al menos un empate.
Una vez que el árbitro pitó el final, los jugadores del Rojo se agolparon alrededor de Arasa para reclamarle la jugada. En ese contexto, Marcone se acercó a Banegas, lo empujó y, con el rostro visiblemente desencajado, le lanzó la frase que ya recorre todos los grupos de fútbol del país: “No van a cobrar nada”. La imagen resultó llamativa y generó todo tipo de reacciones en las redes sociales.
Pero la tarde de furia del veterano volante no terminó ahí. A los 26 minutos del primer tiempo, Marcone había protagonizado otro episodio tenso cuando le reclamó con vehemencia al árbitro que amonestara a Leandro Paredes por una falta sobre Chimy Ávila, al punto que Santiago Montiel tuvo que intervenir para calmarlo.
Minutos más tarde, el propio Marcone fue amonestado por una dura entrada sobre Santiago Ascacibar en el mediocampo. La amarilla no fue un detalle menor: el volante de 36 años llegó así a su quinta tarjeta en el torneo y deberá cumplir fecha de suspensión. No estará disponible cuando Independiente visite a Defensa y Justicia el próximo lunes 2 de noviembre, una baja sensible para el equipo de Avellaneda en un momento clave del Clausura 2026.
El resultado deja al Rojo con bronca acumulada, mientras Boca celebra un triunfo que podría tener enorme peso en la lucha por el campeonato.
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