Titular: Colapinto abandonó el GP de Estados Unidos por daños en el auto: “Se rompió mucho”
Franco Colapinto no pudo ver la bandera a cuadros en el Gran Premio de Estados Unidos. El piloto argentino de Alpine tuvo que retirarse de la carrera en el Circuito de las Américas en la vuelta 36, cuando su ingeniero de pista Stuart Barlow le dio la orden de ingresar a boxes y guardar el monoplaza. La razón fue tan clara como dolorosa: los daños acumulados en el alerón delantero hacían imposible continuar en pista de manera competitiva.
El episodio que terminó de definir la suerte de Colapinto ocurrió en la vuelta 25, cuando Arvid Lindblad intentó adelantarlo en la primera curva mientras Pierre Gasly salía de la calle de boxes tras su primera parada. El joven piloto británico no calculó bien los espacios y el contacto fue inevitable. “Dobló hacia mí y hacia Pierre”, describió el argentino con evidente frustración al momento de explicar la maniobra que lo perjudicó.
El toque de Lindblad agravó un alerón que ya venía con problemas previos. La consecuencia inmediata fue un trompo que le hizo perder varios segundos en pista, pero las secuelas mecánicas resultaron mucho más graves de lo que parecía en el momento. Once vueltas después, con el auto cada vez más degradado y sin posibilidad de recuperación, Barlow tomó la decisión de no arriesgar más y llamarlo a boxes definitivamente.
Al terminar la carrera, Colapinto fue directo en su análisis ante los medios presentes: “Una carrera dura, difícil y con muchos daños al final. Me toqué con Arvid y se rompió mucho el auto. Se rompió toda la parte derecha, tenía muchos daños. Intentamos un par de vueltas seguir pero perdí muchos puntos de carga, creo que un segundo y medio por vuelta. Mucha carga que me faltaba”.
El número que más duele es el contexto: este fue el tercer abandono en las últimas cuatro carreras para el bonaerense de 23 años. Azerbaiyán, Singapur y ahora Austin se suman a una lista que contrasta brutalmente con la racha de 29 carreras consecutivas sin abandonar que el piloto supo construir con tanto esfuerzo desde su llegada a la Fórmula 1.
“Mucho DNF últimamente… de no tener ninguno a tres en las últimas cuatro carreras. Hay que cortar esta racha, está siendo duro y ahí estaremos por ponernos mejor”, reconoció Colapinto con honestidad y con la vista ya puesta en lo que viene.
El próximo desafío para Franco será el Gran Premio de México, que se disputará en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Una pista que, con el calor y el apoyo latinoamericano como combustible extra, puede ser el escenario ideal para que el argentino retome el rumbo y deje atrás esta racha negra que lo tiene en deuda consigo mismo.
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