Titular: Tim Payne, el lateral viral del Mundial, debutó en Olimpia con un golazo que enloqueció a Paraguay
Tim Payne llegó a Olimpia de Paraguay con toda la expectativa que generó su meteórico ascenso a la fama mundial, y no decepcionó a nadie. El lateral derecho neozelandés hizo su estreno oficial con la camiseta del Decano y, en apenas diez minutos sobre el campo de juego, dejó una postal que ya recorre las redes: un derechazo cruzado en la medialuna que cerró una goleada 5-0 ante Rubio Ñú y que dejó a toda la hinchada paraguaya de pie.
La jugada que terminó en gol fue una síntesis perfecta de lo que puede dar Payne. A los 81 minutos del encuentro, el neozelandés anticipó a su marcador cerca del mediocampo, controló la pelota con seguridad y habilitó a un compañero por el carril derecho. Inmediatamente después, no se quedó quieto: se proyectó hacia el área buscando la devolución. El argentino Franco Alfonso le dejó la pelota justa en la medialuna y Payne, de primera, no perdonó. El derechazo fue cruzado, preciso y contundente. Gol y festejo colectivo: todos sus compañeros fueron a abrazarlo como si supieran que ese momento tenía algo especial.
No era para menos. La última vez que Payne había convertido había sido el 21 de marzo de 2025, en una goleada de Nueva Zelanda 7-0 sobre Fiji. En toda su carrera, el defensor acumula apenas 10 goles, tres de ellos con la selección oceánica. No es un goleador de oficio, pero cuando aparece, lo hace con estilo.
La historia de Tim Payne es una de las más curiosas que dejó el Mundial 2026. Antes del torneo, el lateral tenía apenas 4.715 seguidores en Instagram, una cifra casi invisible para cualquier futbolista profesional. Sin embargo, una campaña viral impulsada por el creador de contenido argentino Valen Scarsini, conocido como Scarso, lo catapultó a la fama global. La propuesta era simple pero efectiva: convertir en tendencia al futbolista menos conocido de la Copa del Mundo. El resultado fue extraordinario. En apenas tres días, Payne superó los dos millones de seguidores, y en menos de 20 horas saltó del millón al doble. Su nombre se volvió uno de los más comentados en todas las plataformas digitales a nivel mundial.
La conexión entre Payne y Argentina no termina ahí. Antes de sumarse al plantel de Olimpia, el defensor visitó la embajada argentina en Nueva Zelanda, un gesto que reforzó el vínculo especial que el país generó con él durante el Mundial. Y en la Expo Rural de Argentina, dos animales recibieron los nombres de Tim Payne y De Paul, como un homenaje informal pero genuino a esa historia que enamoró al público local.
Ahora, instalado en Paraguay, Payne comienza una nueva etapa. El Decano apuesta fuerte por él y el debut no pudo ser mejor. Con un golazo en el primer contacto serio con la competencia local, el neozelandés demuestra que la fama que cosechó no fue un accidente: hay un jugador real detrás de toda esa viralidad.







