Titular: La Selección Argentina vuelve a casa: la AFA planea hasta tres amistosos en Buenos Aires, Córdoba y Rosario para septiembre
La era post-Messi arranca en suelo argentino. Tras el retiro del mejor jugador de la historia del combinado nacional, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) trabaja a contrarreloj para organizar entre dos y tres partidos amistosos en el país durante la próxima ventana internacional, que se extenderá del 21 de septiembre al 6 de octubre de 2026.
Según pudo saberse, las sedes que se evalúan con mayor fuerza son la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Córdoba y Rosario, aunque todavía no hay una confirmación oficial al respecto. Los rivales tampoco están definidos, y los nombres de los posibles contrincantes permanecen en la nebulosa de las negociaciones.
Un escenario inédito y cargado de emoción
La Albiceleste que conduce Lionel Scaloni saldrá a la cancha por primera vez desde la consagración en el Mundial sin la presencia de Lionel Messi en el plantel. La Pulga anunció su retiro del seleccionado nacional y dejó un vacío deportivo y simbólico que todavía sacude al fútbol argentino de punta a punta.
En un principio, la AFA había barajado la posibilidad de una gira por China como opción para esta ventana, pero el adiós de Messi derrumbó ese proyecto de cuajo. El astro rosarino era el principal atractivo para cualquier propuesta internacional de ese tipo, y sin él la ecuación dejó de cerrar.
La decisión de jugar en Argentina no es solo logística: tiene una carga emocional enorme. Los hinchas tendrán la chance de ver por primera vez en vivo a la Selección campeona del mundo adaptándose a una nueva identidad, sin el número diez que durante casi dos décadas fue sinónimo del equipo nacional.
Las sanciones de la FIFA, otro factor en juego
Además de la organización de los encuentros, hay una variable que complica la planificación: las sanciones impuestas por la FIFA a raíz de los incidentes ocurridos en la final del Mundial. Estas medidas incluyen suspensiones a algunos futbolistas y restricciones de aforo en los estadios.
Lo que aún no está claro es si esas penalidades aplican únicamente para partidos oficiales o también para los amistosos. Esa definición es clave para saber con qué plantilla contará Scaloni y con cuánto público podrán llenarse los estadios de las ciudades sede.
El contexto futbolístico es tan apasionante como desafiante. Argentina enfrenta la tarea de reinventarse colectivamente, sostener el nivel competitivo alcanzado bajo el ciclo de Scaloni y demostrar que el equipo es mucho más que un solo jugador, por más extraordinario que haya sido.
Los amistosos de septiembre serán, en ese sentido, algo más que simples partidos de preparación: serán los primeros pasos de una nueva etapa en la historia de la Selección Argentina.
—










