Titular: Lavezzi habló sin filtros: la depresión que lo destruyó tras el retiro y el papel clave de Messi en su recuperación
Ezequiel “Pocho” Lavezzi rompió el silencio. En una entrevista íntima y sin vueltas con el programa italiano Fenomeni, el exdelantero argentino abrió su corazón y habló de lo que muy pocos se animan a contar: la batalla interior que libró después de colgar los botines en 2019, cuando finalizó su vínculo con el Hebei Fortune de China y el mundo del fútbol dejó de ser parte de su vida cotidiana.
“Tuve problemas de depresión, estuve internado en una clínica, estoy tomando medicamentos y haciendo un tratamiento. De a poco me voy recuperando”, confesó el Pocho con una honestidad que sacudió a más de uno. Esa crudeza para hablar de salud mental en el mundo del deporte no es común, y por eso sus palabras resonaron fuerte.
El vacío del retiro, el enemigo silencioso
Lavezzi describió con precisión quirúrgica lo que muchos exdeportistas de élite experimentan pero pocas veces verbalizan: “Cuando dejé de jugar llegó un vacío y no había nada para llenarlo”. Esa sensación de orfandad que deja la adrenalina del alto rendimiento es un fenómeno que afecta a cientos de deportistas en todo el mundo, aunque rara vez se habla de ello con tanta franqueza.
Sin embargo, en medio de la oscuridad, apareció la luz. Y esa luz tiene nombre propio: su hijo Vittorio, nacido en 2024. “La llegada de mi hijo me cambió la vida, me da mucha alegría y me hace sentir vivo, me dio la fuerza para seguir adelante”, reveló el exjugador de Napoli, PSG y la Selección Argentina. La familia, una vez más, como el ancla más poderosa.
Messi, el amigo incondicional
Pero no solo la familia estuvo presente. Lavezzi también destacó el rol de sus compañeros del mundo del fútbol, y en especial el de Lionel Messi, con quien lo une una amistad que va mucho más allá de las canchas. “Con él tengo una amistad especial, hablamos de muchas cosas, es una persona fantástica”, subrayó el Pocho, quien compartió vestuario con la Pulga en innumerables oportunidades vistiendo la camiseta albiceleste.
Y amplió: “El mundo del fútbol estuvo muy cerca de mí, muchísimos me acompañaron, como Messi, Agüero, Paolo Cannavaro”. Un círculo de afecto que, según sus propias palabras, fue determinante en los momentos más duros.
Maradona, Napoli y las decisiones que marcaron su carrera
El Pocho también se animó a repasar las decisiones deportivas que definieron su trayectoria. En 2007, con el título en San Lorenzo recién conseguido, tuvo la posibilidad de sumarse a la Juventus. Sin embargo, eligió Napoli, y la razón fue tan emotiva como simbólica: “Para seguir las huellas de Maradona. El impacto con Napoli fue una locura, no esperaba tanta gente ni tanto calor”.
De Diego Armando Maradona guardó recuerdos entrañables de cuando el Diez era su entrenador en la Selección. “Era un hombre especial. De noche venía a la habitación a hablar con los jugadores, con él podíamos hablar de todo”, relató con nostalgia.
Y sobre su salida de Napoli rumbo al PSG, Lavezzi no ocultó el dolor: “Irme de Napoli fue muy difícil, hoy lo extraño mucho. Me recibieron como si fuera un hijo de ellos, como uno más”. La decisión de elegir París por sobre el Inter de Milán también tuvo su explicación: “Elegí un club extranjero porque no quería traicionar a la gente ni ir a otro equipo italiano”.
Una historia de coraje, de caídas y de levantarse. La del Pocho Lavezzi es, hoy más que nunca, un testimonio necesario.
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