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Infantino vs. las potencias: la crítica del presidente de la FIFA

Titular: Infantino apuntó contra las potencias del fútbol y pidió más igualdad en medio de la crisis que sacude a la FIFA

En plena tormenta institucional, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, salió a dar la cara. Lo hizo desde República Dominicana, donde se reunió con representantes de la Unión de Fútbol del Caribe (CFU), y aprovechó la ocasión para lanzar una crítica directa —aunque sin nombrar a nadie— hacia las naciones y confederaciones que dominan el fútbol mundial.

“Algunos, por desgracia, no necesitan ni quieren que otros crezcan, pero tenemos que reducir esta brecha entre los países grandes, muy grandes, y todos los demás”, disparó Infantino ante los medios de la FIFA. Un mensaje que en los pasillos del fútbol internacional sonó claramente dirigido hacia la UEFA y las ligas más poderosas de Europa.

El contexto no es menor. En las últimas semanas, el mandatario suizo-italiano debió dar marcha atrás con uno de sus proyectos más ambiciosos y polémicos: la llamada FIFA Forward Enterprise (FFE), que contemplaba vender a inversores privados un 20% de los derechos comerciales de los torneos de la FIFA, incluido el Mundial. La iniciativa generó un rechazo casi unánime dentro de la Concacaf, la Conmebol y otras organizaciones, que la interpretaron como una cesión de soberanía futbolística a manos privadas. Ante la presión, Infantino frenó el plan.

Lejos de mostrarse debilitado, el titular del organismo rector del fútbol mundial intentó reencuadrar el debate en términos de desarrollo y equidad. Durante su visita al Caribe, recibió el respaldo de la CFU y reivindicó la importancia del diálogo institucional: “Es importante participar, entablar un diálogo, expresar puntos de vista y opiniones. Han pasado muchas cosas en las últimas semanas y es importante que se escuche lo que se siente”.

En ese mismo tono conciliador, también reconoció el trabajo de las grandes ligas y confederaciones, aunque dejó en claro que eso no puede ir en detrimento del resto: “Los grandes están haciendo un gran trabajo, y les elogiamos y felicitamos, pero tenemos que dar una oportunidad a todos los demás. Tenemos que encontrar inversiones y oportunidades para todos”.

El horizonte inmediato de Infantino apunta al Congreso de la FIFA previsto en Rabat el 18 de marzo próximo. Allí buscará renovar su mandato por cuarta vez consecutiva y, hasta el momento, no cuenta con ningún rival declarado en la carrera electoral. Un dato que habla tanto de su poder de consolidación como de la falta de alternativas reales dentro de la estructura del fútbol global.

La crisis de los últimos meses, que incluyó acusaciones cruzadas entre confederaciones y una carta que sacudió los cimientos de la UEFA, la AFC y la Concacaf, no parece haberle quitado respaldo político a Infantino, al menos por ahora. En ese marco, su discurso en República Dominicana fue claramente un movimiento estratégico: mostrarse cerca de los países más chicos, de las confederaciones del fútbol emergente, y posicionarse como el defensor de los que menos tienen en un deporte cada vez más desigual.