El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, sacudió el mundo del fútbol este miércoles al asegurar que los 104 partidos de la próxima cita mundialista en Norteamérica 2026 se jugarán a estadio lleno. Con una demanda que calificó de “increíble”, el dirigente suizo-italiano adelantó que el torneo que coronará al sucesor de la Selección Argentina de Lionel Messi será el evento deportivo más masivo de la historia.
En una entrevista brindada a la cadena estadounidense CNBC, el mandamás del fútbol mundial fue contundente: “La demanda está ahí. Cada partido está agotado”. Tras el cierre de la segunda fase de venta de tickets para el certamen que organizarán en conjunto Estados Unidos, México y Canadá, las cifras marean. Según Infantino, se registraron la friolera de 508 millones de solicitudes en apenas cuatro semanas, para un cupo total de apenas siete millones de entradas disponibles.
Una comparación con el Super Bowl
Ante las críticas por los precios —tildados de “exorbitantes” por diversas asociaciones de hinchas—, el presidente de la FIFA no esquivó el bulto y utilizó una comparación bien local para el mercado norteamericano: “Es como si en un mes hubiera 104 ediciones del Super Bowl. Y obviamente eso tiene una consecuencia en los precios”, explicó.
Además, justificó los valores mediante el sistema de “precios dinámicos”, donde el costo fluctúa según la demanda y la relevancia del encuentro, algo que ya es moneda corriente en los espectáculos de Estados Unidos. “Eso forma parte del mercado”, sentenció, recordando que habrá una última instancia de venta de “último minuto” que iniciará en abril y se extenderá hasta la gran final del 19 de julio.
El impacto económico de un Mundial récord
Más allá de lo que suceda dentro de la cancha, los números que maneja la FIFA para este primer Mundial de 48 selecciones son astronómicos. Se espera que el torneo genere ingresos por 11.000 millones de dólares, los cuales, según Infantino, serán reinvertidos en las 211 federaciones miembro.
Para el país del norte, el impacto será aún mayor: se estima una inyección de 30.000 millones de dólares en la economía estadounidense y la creación de unos 185.000 empleos. Con la ilusión de ver a la Scaloneta defendiendo el título en tierras norteamericanas, el mundo ya empezó a contar los días para el 11 de junio, fecha en la que rodará la pelota y empezará la verdadera acción.










