El mundo del fútbol argentino y los pasillos de Appiano Gentile se sacudieron este viernes con una noticia que nadie quería escuchar. El Inter de Milán confirmó oficialmente que su capitán y máximo referente, Lautaro Martínez, sufrió una distensión en el sóleo de su pierna izquierda. El “Toro”, que debió abandonar el campo de juego en el duelo ante el Bodo/Glimt noruego, enfrenta ahora una recuperación que podría dejarlo fuera de las canchas por casi un mes.
La lesión se produjo en un contexto polémico. El equipo italiano debió jugar la ida de los playoffs de la Champions League en un césped sintético castigado por el clima extremo, del cual se retiraron toneladas de nieve antes del pitazo inicial. A los 13 minutos del segundo tiempo, el ex Racing Club sintió el pinchazo y tuvo que ser reemplazado por Marcus Thuram. La derrota 3-1 del Inter quedó en segundo plano ante el gesto de dolor del bahiense, que hoy se transformó en un parte médico preocupante.
Un calendario que no da tregua
Con este diagnóstico, el Inter pierde a su ancho de espadas para la revancha en San Siro, donde están obligados a remontar para no sufrir un fracaso financiero y deportivo histórico. Pero lo que más duele en Italia es la fecha del 8 de marzo: el Derby della Madonnina ante el Milán. Según los especialistas médicos, los tiempos de cicatrización del sóleo son traicioneros y las chances de que Lautaro Martínez llegue al clásico son, hoy por hoy, mínimas.
Scaloni, en alerta máxima
En el predio de Ezeiza, el cuerpo técnico de la Selección Argentina sigue minuto a minuto la evolución. Aunque se estima que el delantero llegaría con lo justo para la Finalissima ante España el 27 de marzo en Lusail, la acumulación de bajas preocupa a Lionel Scaloni. A la grave lesión de Juan Foyth (fuera por seis meses) y la reciente molestia muscular de Nico González en el Atlético de Madrid, se suma ahora la incertidumbre por el goleador del ciclo.
El Inter reevaluará al jugador la próxima semana, pero la bronca en Milán es total: consideran que haber jugado en una cancha que “parecía un metegol” puso en riesgo la integridad de su máxima estrella.









