A menos de tres meses del silbatazo inicial, la fiebre mundialista choca de frente con la realidad económica. Seguir a la Selección Argentina en su travesía por Estados Unidos se ha convertido en un desafío de ingeniería financiera. Según los últimos relevamientos, el presupuesto para acompañar al equipo de Lionel Scaloni en la fase de grupos rompe todos los récords: se necesitan más de 11.000 dólares por persona.
La ruta de la fase de grupos: Sedes y traslados
La logística será el principal enemigo del hincha. Con Miami como base operativa, la Albiceleste deberá trasladarse para enfrentar a Argelia, Austria y Jordania. Esto implica no solo el vuelo internacional desde Buenos Aires (que promedia los USD 1.400), sino una seguidilla de vuelos internos hacia Kansas (en dos oportunidades) y Dallas.
El desglose de gastos básicos para una estadía de 12 noches asusta:
- Vuelo internacional: USD 1.400 (promedio con escalas).
- Entradas (Reventa media): USD 2.700 por los tres partidos (promedio de USD 900 c/u).
- Alojamiento en Miami: USD 350 por noche (base económica).
- Manutención y transporte diario: USD 970 por el total del viaje.
Un Mundial cinco veces más caro que Brasil 2014
La comparación con ediciones anteriores es dolorosa para el bolsillo nacional. Mientras que a Brasil se podía llegar en auto o micro, y en Qatar la cercanía entre estadios eliminaba los vuelos internos, Estados Unidos 2026 impone distancias continentales. “Para quienes viajaron a Brasil, este Mundial representa un costo cinco veces mayor”, aseguran los especialistas.
En pesos argentinos, la cifra escala a los $16.000.000, un monto que obliga a los fanáticos a recurrir a estrategias como la compra de Dólar MEP para cancelar los saldos de las tarjetas y evitar las percepciones impositivas que encarecen aún más el “Dólar Tarjeta”.
El consejo para los viajeros
Para aquellos que logren reunir el capital, la recomendación es clara: pagar los resúmenes directamente con dólares depositados en la cuenta para esquivar el impuesto PAIS y las retenciones de Ganancias, que hoy sitúan al dólar oficial para turismo en niveles prohibitivos. La pasión no tiene límites, pero esta vez, el precio es más alto que nunca.









