El sillón de Viamonte 1366 empieza a balancearse. En una decisión que sacude los cimientos del fútbol argentino, la Cámara Nacional en lo Penal Económico fijó fechas clave para marzo que podrían determinar el destino judicial de Claudio “Chiqui” Tapia y su mano derecha, Pablo Toviggino. El presidente de la AFA deberá presentarse a declarar este jueves 12 de marzo, mientras se define si la causa por retención indebida de aportes —que supera los $19.000 millones— sigue adelante o se cierra definitivamente.
La investigación, que pone bajo la lupa el manejo de fondos entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, sostiene que la AFA actuó como agente de retención (descontando impuestos a empleados y proveedores) pero que ese dinero nunca llegó a las arcas de ARCA (ex AFIP).
Un cronograma judicial de alto impacto
La agenda en los tribunales de Retiro estará al rojo vivo. Mañana miércoles 11 será el turno de Pablo Toviggino, el tesorero y hombre fuerte de las ligas del interior, quien deberá dar explicaciones ante el juez Diego Amarante. El jueves 12, todas las miradas estarán puestas en Tapia, quien llega a esta instancia con una restricción para salir del país que ya le impidió viajar a Venezuela recientemente.
Sin embargo, la fecha que marcará un antes y un después es el 18 de marzo. Ese día, los camaristas Carolina Robiglio y Roberto Hornos escucharán los argumentos de la defensa, que intenta desesperadamente cerrar el caso alegando que “no hay delito” debido a resoluciones del Ministerio de Economía que suspendieron ejecuciones fiscales a clubes.
La defensa de AFA vs. la firmeza del Juez
El argumento de los abogados de la AFA es polémico: sostienen que, si el Estado suspendió los juicios de cobro, los directivos tenían “derecho” a no depositar el dinero. Pero el juez Amarante fue tajante al rechazar esta postura: una resolución ministerial no puede pasar por encima del Código Penal. Lo que se juzga aquí no es una simple deuda, sino la presunta apropiación de fondos que pertenecen al Estado y que ya habían sido retenidos a terceros.
Mientras dirigentes como Cristian Malaspina ya presentaron escritos desligándose de las acusaciones, el fútbol argentino contiene el aliento. Si la Cámara no frena la causa el 18 de marzo, el panorama para la actual conducción de la AFA podría volverse insostenible en términos legales y políticos.










