La paz en Avellaneda duró poco. Lo que empezó como una declaración picante de Iván Marcone, capitán de Independiente, terminó desatando una guerra dialéctica que tiene a Racing sacando pecho por su presente dorado. La frase del volante del Rojo, quien afirmó que la comparación entre ambos clubes era “inexistente” por una supuesta “diferencia abismal”, no cayó nada bien en el Cilindro y la respuesta no tardó en llegar desde el riñón del cuerpo técnico académico.
Gonzalo Costas, hijo y ayudante de campo de Gustavo Costas, fue el encargado de “marcarle la cancha” al referente del eterno rival. A través de sus redes sociales, el integrante del CT de la Academia lanzó un dardo teledirigido que apunta directamente a la sequía de títulos del conjunto de la vereda de enfrente y al éxito reciente del ciclo que encabeza su padre.
El contraataque de la Academia
“Los que hablan y se jactan de cosas que nunca vivieron nos seguirán viendo disfrutar de momentos así”, disparó Gonzalo Costas en una historia de Instagram, acompañando el texto con imágenes de los festejos de la hinchada de Racing junto a su padre. La chicana hace clara referencia a que, mientras en el Rojo se apoya el argumento en la historia lejana, el presente le sonríe a la mitad celeste y blanca de la ciudad.
Y es que los números respaldan el “orgullo” del cuerpo técnico académico. Desde que Gustavo Costas asumió en diciembre de 2023, Racing se transformó en un equipo temible en el continente, conquistando la Copa Sudamericana y la Recopa Sudamericana. Además, el equipo viene de pelear el último Torneo Clausura hasta el final y de alcanzar las semifinales de la Copa Libertadores, marcando una vigencia que en la vereda roja hoy parece un sueño lejano.
Presente vs. Historia
Mientras que Independiente no levanta un trofeo desde aquella Suruga Bank en 2018 (y la Sudamericana 2017), el Racing de Costas vive su primavera deportiva. El cruce de declaraciones no hace más que calentar el clima de cara al próximo clásico, dejando en claro que en Avellaneda la brecha ya no se mide solo por vitrinas antiguas, sino por quién manda en el fútbol actual.









