Lo que parecía ser el “blooper” del año terminó siendo una pesadilla médica. En el fútbol, la línea entre el ridículo y la tragedia suele ser delgada, pero lo que vivió Cristian Zavala en el amistoso entre Colo Colo y Peñarol rompió todos los moldes. El extremo del “Cacique” intentó picar un penal al estilo Panenka, el arquero se lo quedó sin despeinarse y, mientras las redes sociales lo liquidaban acusándolo de simular una lesión por vergüenza, el parte médico oficial arrojó una realidad demoledora: fractura de rótula.
El encuentro, que terminó con victoria para los chilenos por 4-3 en la tanda de penales, quedó totalmente en segundo plano. La imagen recorrió el mundo: Zavala tomó carrera, intentó una ejecución de lujo que salió defectuosa y, al impactar el balón, cayó inmediatamente al césped tomándose la rodilla derecha. En ese instante, el estadio y las plataformas digitales explotaron en ironías. Medios de Italia, Francia y España se hicieron eco de la jugada, tildándola como “el peor Panenka de la historia”.
Sin embargo, el humor se terminó cuando se conocieron los resultados de los estudios realizados por el cuerpo médico de Colo Colo. Según confirmó ADN Deportes, el futbolista sufrió una fractura en la rótula de su rodilla derecha. La gravedad del diagnóstico explica ese gesto de dolor que muchos, erróneamente, interpretaron como una puesta en escena para tapar el error técnico.
Esta baja es un golpe durísimo para el conjunto trasandino. Zavala se perfilaba como una de las piezas clave para el esquema ofensivo en el inicio de la temporada. Con un tiempo estimado de recuperación de entre siete y nueve semanas, el extremo se perderá el debut oficial ante Deportes Limache y gran parte de la primera fase del campeonato chileno.
Aquel que ayer era el centro de los memes en Río de la Plata y el Viejo Continente, hoy inicia un largo proceso de rehabilitación. El fútbol, una vez más, demuestra que detrás de un error que parece gracioso, a veces se esconde la cara más dura del deporte profesional.










