En Boca hay otro Di Lollo. Mientras Lautaro sigue sumando partidos en la Primera del Xeneize y se convirtió en figura del último Superclásico frente a River, su hermano menor Joaquín trabaja en silencio en las inferiores del club con un sueño bien claro: llegar a compartir cancha con él.
Según informó TyC Sports, Joaquín nació en 2007 y llegó a Boca a los seis años, un año después que Lautaro. Ya se destacaba en el baby fútbol cuando lo convocaron para una prueba en el club. Desde ese momento, su madre fue la encargada de llevar a los dos hermanos a los entrenamientos mientras su padre trabajaba.
Con la misma genética familiar y una contextura física que se fue desarrollando desde chico, los formadores del Xeneize lo ubicaron de marcador central, la misma posición que hoy ocupa su hermano en el equipo de Rodolfo Arruabarrena.
Joaquín hizo todas las divisiones inferiores en Boca y desde el año pasado integra la Cuarta División. Durante la pretemporada de verano pasado tuvo su primer contacto con el mundo de Primera: fue subido a los entrenamientos del plantel principal y compartió algunos días de trabajo junto a Lautaro.
El zaguero mayor, que está cerca de llegar a los 100 partidos con la camiseta azul y oro y ya acumula ocho goles de cabeza en su carrera, es el espejo en el que Joaquín se mira todos los días.
El sueño de los Di Lollo es concreto y tiene nombre: jugar juntos en la Primera de Boca. Por ahora, Joaquín sigue construyendo su camino en las inferiores, paso a paso, con la misma paciencia que tuvo su hermano antes de convertirse en pilar del equipo.








