Titular: La noche de terror de Boca en Brasil: hinchas de Vasco da Gama bombardearon el hotel xeneize con pirotecnia antes de la semifinal de la Copa Sudamericana
La madrugada del martes fue todo menos tranquila para el plantel de Boca Juniors en Río de Janeiro. Horas antes de disputar la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama en el mítico Maracaná, los torcedores del equipo carioca se apostaron en los alrededores del Hotel Windsor, ubicado en el exclusivo barrio de Barra de Tijuca, y desataron una lluvia de fuegos artificiales que tuvo en vilo a toda la delegación azul y oro.
Cerca de las 2 y las 5 de la mañana, cuando los jugadores intentaban descansar para recuperar fuerzas de cara al desafío más importante de la temporada, los estruendos no tardaron en hacerse sentir. Durante largos minutos, la pirotecnia encendió la noche bonaerense brasileña en lo que rápidamente se viralizó en redes sociales bajo el rótulo “Rebelión en Barra de Tijuca”. Una postal que, lamentablemente, los equipos argentinos ya conocen de memoria cuando visitan suelo brasileño en instancias de Copa.
Esta situación no es nueva ni exclusiva de Boca Juniors. La táctica de hostigar el descanso del rival con fuegos artificiales se ha convertido en una tradición poco feliz del fútbol sudamericano, especialmente en Brasil, donde los hinchas locales no dudan en recurrir a este tipo de presión extrafutbolística para intentar desestabilizar a sus rivales antes de un partido clave.
En medio de ese caos nocturno, también se supo que Juan Román Riquelme, presidente e ídolo del club de La Ribera, que viajó personalmente a Brasil para acompañar al equipo en esta instancia decisiva, había salido a caminar por el moderno barrio de Río de Janeiro durante la noche anterior, donde incluso se cruzó con hinchas de Estudiantes.
El interrogante que quedó flotando en el aire fue inevitable: ¿la noche sin sueño jugará en contra de Rodolfo Arruabarrena y sus dirigidos, o funcionará como un combustible extra para ir a buscar el Maracanazo? Boca llega a la revancha con necesidad de remontar la serie y soñar con un lugar en la gran final de la Copa Sudamericana 2026. El partido, programado para las 21.30, tiene todos los condimentos para ser histórico.
Lo que nadie puede negarle al Xeneize es el aguante. Con pirotecnia y todo, Boca va por la hazaña en el Maracaná.









