Titular: Caos en Rosario: la policía irrumpió en el predio de Newell’s durante los festejos de Central y hay heridos y detenidos
Una noche que iba a ser de celebración para los hinchas de Rosario Central terminó en un episodio de violencia que sacudió a toda la ciudad de Rosario. Tras la coronación del Canalla en la Supercopa Internacional, un grupo de fanáticos decidió pasar por los alrededores del estadio Coloso Marcelo Bielsa a modo de cargada hacia el eterno rival, y lo que comenzó como una provocación escaló rápidamente hasta convertirse en una situación de extrema gravedad que terminó involucrando a las fuerzas de seguridad.
Todo ocurrió en las inmediaciones del Parque Independencia. Los simpatizantes de Central que desfilaban festejando recibieron como respuesta una lluvia de piedras desde el sector de Newell’s, y fue entonces cuando la Policía intervino. Lejos de controlar la situación de manera ordenada, los efectivos ingresaron directamente al predio del club, generando pánico entre personas que no tenían ningún vínculo con los incidentes: chicos que practicaban deportes, familias que disfrutaban del área de parrillas, y jóvenes jugadores que residían en la pensión del club.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales mostraron el nivel de violencia que se vivió dentro del predio de la Lepra. En uno de los videos más impactantes se puede ver a un efectivo policial golpeando a una persona que ya estaba tirada en el suelo, en al menos dos ocasiones. Otro material que se viralizó con rapidez muestra a los futbolistas jóvenes que habitan la pensión de Newell’s corriendo desesperadamente para ponerse a salvo de la represión. “¿Qué está pasando?”, alcanzó a preguntar uno de ellos, con la voz entrecortada y sin poder comprender lo que sucedía afuera.
Las corridas, los detonaciones de balas de goma y los gritos de desesperación pintaron un panorama desolador en uno de los predios más emblemáticos del fútbol rosarino. Además de personas lesionadas, se reportaron autos destrozados y varios detenidos, aunque al cierre de esta nota aún no se había confirmado el número exacto. Fuentes del gobierno provincial confirmaron que dos agentes de seguridad sufrieron heridas leves durante los enfrentamientos.
Ante semejante situación, la dirigencia de Newell’s no tardó en reaccionar y emitió un comunicado oficial en el que repudió con dureza lo ocurrido. El club aclaró de manera enfática que no fueron “quienes provocaron o dieron origen a los hechos” y, en uno de los párrafos más contundentes del texto, expresó “la profunda desconfianza que genera el accionar de los responsables de la seguridad deportiva y los eventos masivos”.
Un capítulo oscuro para el fútbol rosarino, que volvió a mostrar la delgada línea que separa la pasión deportiva de la violencia, y que esta vez arrastró a inocentes en el medio.










