Titular: Aníbal Moreno dio un paso clave en su recuperación y se ilusiona con volver en River
La buena noticia llegó este martes al predio de Ezeiza: Aníbal Moreno comenzó a entrenarse junto al grupo en River Plate, una señal alentadora en medio de una recuperación que venía siendo estrictamente diferenciada. El volante de 27 años arrastra una discopatía lumbar que lo marginó de la actividad desde la eliminación del Millonario ante Independiente Santa Fe por la Copa Sudamericana, y su regreso a las canchas todavía no tiene fecha confirmada, aunque el horizonte empieza a despejarse.
Hasta este lunes, Moreno había trabajado de manera separada del plantel bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio. Sin embargo, su incorporación a los trabajos colectivos marca un antes y un después en su proceso de rehabilitación. El tratamiento combina kinesiología, ejercicios progresivos y un aumento gradual de la intensidad, siempre en función de las sensaciones del propio jugador.
Si la respuesta del cuerpo sigue siendo positiva en los próximos días, el plan es elevar progresivamente las cargas hasta obtener el alta médica. En ese escenario, el regreso soñado podría concretarse el 10 de octubre, cuando River enfrente a Estudiantes de Río Cuarto por la Liga Profesional, en un encuentro cuya fecha fue reprogramada por AFA. La idea inicial sería sumar minutos desde el banco de suplentes para que Moreno recobre el ritmo competitivo tras un período extenso de inactividad.
La discopatía lumbar que afecta al mediocampista tiene que ver con el desgaste de los discos intervertebrales en la zona baja de la columna, una lesión que requiere paciencia y un manejo cuidadoso para evitar recaídas. En el fútbol de alto rendimiento, este tipo de dolencias suelen ser tramposas: una aceleración apresurada en el proceso puede derivar en complicaciones mayores.
Mientras tanto, River sigue sufriendo en la construcción del juego, y Ponzio viene apostando por Fausto Vera como el volante central titular. El ex Corinthians cumplió ese rol en los cuatro partidos que lleva el León como técnico interino, y lo hizo con solvencia. Pero nadie en el club duda de que, cuando Moreno esté al ciento por ciento desde lo físico, recuperará su lugar en el equipo.
El Millonario necesita desesperadamente de la jerarquía del uruguayo para ordenar el mediocampo y salir del bache futbolístico que atraviesa. Por eso, cada entrenamiento de Moreno junto al grupo se vive con expectativa en Núñez. La señal de este martes es, sin dudas, la más esperanzadora de las últimas semanas.
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