Titular: “Fue un crimen de odio”: la madre de Federico Aramburú declaró entre lágrimas en el juicio por el asesinato del rugbier argentino en París
El juicio que se lleva adelante en Francia por el asesinato de Federico Martín Aramburú atravesó este lunes una de sus jornadas más cargadas de emoción y dolor. Cecilia, la madre del exrugbier de Los Pumas, tomó la palabra ante el Tribunal de lo Penal de Francia y ofreció un testimonio desgarrador que revivió los momentos más oscuros de aquella noche del 19 de marzo de 2022 en París.
Con la voz quebrada y los ojos anegados en lágrimas, Cecilia apuntó directamente contra los dos acusados del crimen: Loïk Le Priol y Romain Bouvier, militantes vinculados a la ultraderecha francesa. Para la madre de Federico, no hay margen para la duda: lo que le ocurrió a su hijo fue “un crimen de odio”, precedido por “una situación de desprecio y un trato humillante” hacia él y sus acompañantes.
Ante el presidente del Tribunal, Cecilia reconstruyó la secuencia que desencadenó la tragedia. Todo comenzó dentro de un bar de la capital francesa, cuando los acusados realizaron comentarios agresivos y provocadores hacia una persona en situación de calle. Federico no lo dejó pasar. Junto al exrugbier neozelandés Shaun Hegarty, decidió intervenir. El conflicto se trasladó a la calle y terminó con varios disparos que le quitaron la vida al argentino.
“La actitud de Federico fue la consecuencia de haber escuchado escenas muy provocadoras y amenazantes”, explicó su madre. Y remarcó que su hijo no buscó el enfrentamiento, sino que intentó frenar las agresiones antes de quedar acorralado en la vía pública frente a hombres “llenos de odio, armados y también llenos de impunidad”.
Uno de los momentos más contundentes llegó cuando Cecilia describió las expresiones que, según su relato, los agresores dirigieron contra Federico y Hegarty antes de los disparos, apelando a sus nacionalidades. “Me imagino que Federico tampoco se iba a ir asintiendo después de escuchar ‘tú argentino, tú neozelandés, y nosotros somos de aquí, estamos en casa'”, afirmó ante los jueces con una firmeza que rompió el silencio de la sala.
La mujer también habló del impacto que generó en su familia descubrir el perfil ideológico de los acusados. “Nosotros no sabíamos lo que era la extrema derecha en Francia; al dolor indecible de la muerte de un hijo se suma esa circunstancia”, expresó, visiblemente afectada.
Federico Martín Aramburú había vestido la camiseta de Los Pumas y era una figura querida en el mundo del rugby argentino. Su muerte conmocionó al deporte local y generó una ola de repudio internacional. En varios partidos posteriores, Los Pumas salieron a la cancha exigiendo justicia por su excompañero.
A más de cuatro años del crimen, el proceso judicial continúa su curso en Francia. El testimonio de Cecilia volvió a poner sobre la mesa no solo el dolor irreparable de una madre, sino también la violencia extrema y el componente ideológico que rodearon aquella madrugada en las calles de París. El tribunal deberá determinar el grado de responsabilidad de Le Priol y Bouvier por el ataque que le arrebató la vida a un deportista argentino en tierras europeas.
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