Titular: Boca remontó ante Recoleta y tiene un pie en los cuartos de final de la Copa Sudamericana
Con un partido que arrancó torcido pero terminó con sabor a triunfo, Boca Juniors venció 3 a 1 a Recoleta de Paraguay en el estadio de Huracán y se puso en una posición privilegiada de cara a la serie por los cuartos de final de la Copa Sudamericana 2026. La revancha se jugará el próximo martes en Asunción, y al Xeneize le alcanzará con no perder por más de un gol para avanzar de ronda.
El arranque fue para el olvido. Los mismos problemas que habían asomado en los primeros partidos del ciclo de Rodolfo Arruabarrena volvieron a aparecer: poco orden defensivo, retrocesos flojos y una fragilidad preocupante en los mano a mano. Pedro Ríos aprovechó esa debilidad para abrir el marcador con un remate que se desvió en Leandro Lozano y sorprendió a Álvaro Montero, un arquero que sigue sin transmitir la solidez que el equipo necesita.
Sin embargo, Boca reaccionó. Se fue adueñando del partido de a poco, empujó a Recoleta hacia su propio arco y generó varias situaciones antes del descanso. Una misma jugada resumió esa presión: el cabezazo de Miguel Merentiel pegó en el palo y el remate posterior de Milton Delgado golpeó en el travesaño. La diferencia en el marcador se mantenía, pero el dominio ya era claramente azul y oro.
El verdadero quiebre llegó en el complemento. Arruabarrena movió el tablero en el entretiempo: sacó a Lautaro Blanco, armó una línea de tres defensores y apostó a un esquema más ofensivo con un enganche y tres delanteros. El ingreso de Sebastián Villa fue determinante. El extremo entró con una energía diferente, desbordó, buscó el uno contra uno y levantó la cabeza en el momento justo: primero asistió a Santiago Ascacibar para el empate parcial y después puso el centro exacto para que Delgado marcara de cabeza el 2 a 1, su primer gol en Primera División en su partido número 71 con la camiseta del club.
Leonel Flores, que había desequilibrado por la izquierda hasta provocar la expulsión de Wilfredo Báez antes del descanso, cerró la remontada con un remate desde afuera del área que se clavó en el ángulo. Con dos hombres más en cancha tras la segunda roja, para Dairo Mosquera, Boca pudo haber ampliado aún más la diferencia pero fue perdiendo intensidad con el correr de los minutos.
El resultado final de 3 a 1 se quedó corto en relación con los 38 remates que acumuló el Xeneize en la noche, aunque no necesariamente con el nivel desplegado en ciertos tramos del partido. Ascacibar volvió a ser uno de los más destacados: pisó el área con criterio, se asoció bien y le exigió al arquero en más de una oportunidad, mientras que Merentiel no pudo romper su sequía goleadora.
El equipo sigue mostrando una deuda pendiente en la posición de centrodelantero, aunque la racha de Ascacibar y la aparición de Aranda como generador de juego amortiguan por ahora esa carencia. La posible llegada de Enner Valencia podría ser la solución definitiva a ese problema, aunque Arruabarrena sabe que también deberá ajustar piezas en defensa para que el equipo funcione de manera consistente durante los 90 minutos.
De cara al martes, la serie está encaminada. Boca viajará a Asunción con una ventaja cómoda y la posibilidad de sellar el pasaje a los cuartos de final, donde lo esperará el ganador del cruce entre San Pablo y Bolívar. Una revancha que, si el Xeneize mantiene el nivel del segundo tiempo, no debería complicarse.







