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Gimnasia 2-0 Barracas: golazo y jugada maradoniana de Barros Schelotto

Titular: Barros Schelotto enloquece al Bosque con una jugada maradoniana y Gimnasia aplasta a Barracas Central 2-0

El Lobo platense jugó un partido sólido, con personalidad y una acción individual que dejó a todos con la boca abierta. Nicolás Barros Schelotto, hijo del Mellizo, protagonizó la jugada de la tarde con una corrida electrizante que dejó en el camino a cuatro rivales antes de habilitar el centro que terminó en el cabezazo goleador de Agustín Colazo. Fue el 1-0 que partió el partido al medio y le dio al equipo de Ariel Pereyra los tres puntos que tanto necesitaba.

El triunfo por 2 a 0 sobre Barracas Central en el estadio del Bosque le permitió a Gimnasia llegar a 9 unidades de 12 posibles en la Zona B del Torneo Clausura 2026. Y lo que es aún más importante: el equipo llega encendido al clásico platense frente a Estudiantes, el partido más esperado del año en la ciudad.

Desde el pitazo inicial, el Lobo tomó la iniciativa. Con su gente empujando desde las tribunas, el equipo buscó profundidad por las bandas y trató de conectar cerca del área rival. Barracas Central, que llegaba con puntaje perfecto tras tres victorias consecutivas, intentó incomodar con un esquema físico e intenso, apostando a las transiciones rápidas. Sin embargo, nunca logró imponer sus condiciones de manera prolongada.

La primera etapa fue disputada, con mucho roce y varias interrupciones. En ese contexto también comenzó a gestarse la polémica de la tarde: el árbitro Nicolás Lamolina, que dirigió con la presencia de su padre Francisco en la cancha, mostró una llamativa tolerancia con Rafael Barrios, lateral de Barracas Central que ya tenía tarjeta amarilla y siguió acumulando infracciones sin recibir la segunda. La situación encendió a los hinchas del Lobo y generó protestas de los futbolistas locales. El DT visitante Damián Ayude terminó sacando a Barrios del campo para evitar males mayores.

El segundo tiempo arrancó con la jugada que se va a ver en los resúmenes durante días. Nicolás Barros Schelotto tomó la pelota sobre el sector izquierdo y se lanzó en una corrida imparable: amagues, cambios de ritmo y una gambeta tras otra dejaron a cuatro rivales parados. La maniobra tuvo un aroma maradoniano innegable. Silva Torrejón mandó el centro al primer palo y Colazo apareció de cabeza para abrir el marcador.

Con el gol, el partido entró en otra dimensión. Barracas tuvo que adelantarse y Gimnasia aprovechó los espacios para manejar el encuentro con tranquilidad. Nacho Fernández fue una de las figuras del mediocampo: recuperó su mejor despliegue físico y fue clave para ganar faltas y darle oxígeno al equipo. Nelson Insfrán le brindó seguridad bajo los tres palos y la defensa resolvió con solvencia los intentos visitantes, incluyendo la correcta anulación de un gol de Barracas por una posición adelantada grosera de Duarte.

La sentencia llegó en tiempo adicional. Franco Torres se hizo lugar a puras gambetas por la derecha y definió ante el arquero Miño para poner el 2-0 definitivo. Un resultado que reflejó fielmente lo que ocurrió durante los 90 minutos.

Ahora el horizonte del Lobo tiene un solo nombre: Estudiantes. El clásico platense llega en el mejor momento posible para Gimnasia, que sumó confianza, puntos y una actuación para el recuerdo. En el Bosque, el nombre de Barros Schelotto quedará grabado por un rato largo.